LEYES SOBRE DELITOS INFORMíTICOS





LEYES SOBRE DELITOS INFORMíTICOS

¿Cansado de leer todos esos comentarios de "aviso de cárcel" en estas lí­neas? ¿Quién dice que eso es delito? Bueno, ahora puedes leer la primera de una serie de guí­as sobre los "sanguinarios" detalles de las leyes (que intentamos evitar que rompas accidentalmente), y sobre quién te pillará si de todos modos continúas con el delito.

Esta guí­a cubre las dos leyes más importantes sobre delitos informáticos de los EEUU: La Ley 18 del Código de los EEUU, Capí­tulo 47, Sección 1029 y Sección 1030, conocidas como "Ley sobre Fraude y Abuso Informático de 1986".

Pero estas no son las *únicas* leyes sobre delitos informáticos. íšnicamente son las dos más importantes usadas en los tribunales Federales de los EEUU para poner a los delincuentes informáticos entre rejas.

Delitos informáticos: ¿Son comunes? ¿Se denuncian a menudo?

La Brigada de Delitos Informáticos del FBI estima que entre el 85 y el 97 por ciento de las intrusiones informáticas ni siquiera son detectadas. En un estudio reciente patrocinado por el Departamento de Defensa, las estadí­sticas resultaron alarmantes. Se intentó entrar en un total de 8932 sistemas incluidos en el estudio, y se penetró con éxito en 7860 de estos. Sólo los administradores de 390 de esos 7860 sistemas detectaron los ataques, y sólo 19 de los administradores los denunciaron (Richard Power, "Current and Future Danger: A CSI Primer on Computer Crime and Information Warfare", Computer Security Institute, 1995).

La razón de que tan pocos ataques fuesen denunciados fue "principalmente porque las organizaciones temen con frecuencia que sus empleados, clientes, y accionistas pierdan la confianza en ellos si admiten que sus ordenadores han sido atacados". Además, de los delitos informáticos que Sí son denunciados, pocos llegan a resolverse.

Así­ que, ¿son los hackers una causa importante de desastres informáticos?

Según el Computer Security Institute (Instituto de Seguridad Informática), estos son los porcentajes de pérdidas por delitos informáticos y por otras causas:

* Errores humanos – 55%
* Problemas de seguridad fí­sica – 20% (p.e. desastres naturales, problemas de alimentación eléctrica)
* Ataques internos llevados a cabo con el fin de beneficiarse del delito informático – 10%
* Empleados descontentos buscando venganza – 9%
* Virus – 4%
* Ataques externos – 1-3%

Así­ que si tenemos en cuenta que muchos de los ataques externos proceden de delincuentes informáticos profesionales -de los que la mayorí­a son empleados de los competidores de las ví­ctimas-, llegamos a la conclusión de que los hackers no son responsables de prácticamente ningún daño a los ordenadores.

De hecho, en promedio, nuestra experiencia es que los hackers hacen bastante más bien que mal.

Sí­, estamos diciendo que el hacker dominguero al que le gusta entretenerse con los ordenadores de otra gente no es el tipo del que hay que tener miedo. Lo más probable es que el atacante sea un tipo vestido con traje que además es empleado de su ví­ctima. Pero uno nunca se enterará de este tipo de ataques a través de los medios de comunicación, ¿verdad?.

Visión general de las Leyes Federales de Estados Unidos

En general, un delito informático infringe las leyes Federales cuando cae dentro de una de estas categorí­as:

* Concierne el robo o pone en compromiso información sobre defensa nacional, relaciones exteriores, energí­a atómica u otra información reservada.
* Concierne un ordenador propiedad de un departamento o agencia del gobierno de los EEUU.
* Concierne un banco o a la mayor parte de otros tipos de instituciones financieras.
* Concierne comunicaciones interestatales o con el extranjero.
* Concierne a gente u ordenadores de otros estados o paí­ses.

De estos delitos, el FBI habitualmente tiene jurisdicción sobre los casos que afectan a la seguridad nacional, terrorismo, banca y crimen organizado. El Servicio Secreto tiene jurisdicción cuando la ví­ctima es el Departamento del Tesoro o cuando se atacan ordenadores que no están bajo la jurisdicción del FBI o del Servicio Secreto de los EEUU (p.e., en casos de robo de contraseñas o códigos de acceso). En ciertos casos federales, el Departamento de Aduanas, el Departamento de Comercio o una organización militar, como la Oficina de Investigación de las Fuerzas Aéreas, pueden tener la jurisdicción.

En los Estados Unidos hay un cierto número de leyes federales que protegen contra ataques a ordenadores, uso indebido de contraseñas, invasiones electrónicas de la privacidad y otras transgresiones. La Ley sobre Fraude y Abuso Informático de 1986 es el principal conjunto de legislación por el que se gobierna la mayor parte de los delitos informáticos, aunque se puede recurrir a otras muchas leyes para perseguir diferentes tipos de esta clase de delitos. La ley enmendó el Tí­tulo n º 18 del Código de los Estados Unidos §1030. También se complementó la Ley sobre Privacidad en las Comunicaciones Electrónicas de 1986, que prohibí­a la interceptación no autorizada de comunicaciones digitales, que no ha sido aprobada hasta hace realmente poco. La Ley de Enmienda sobre Abuso Informático de 1994 amplió la Ley de 1986 para tratar la transmisión de virus y otro código dañino.

Además de las leyes federales, la mayorí­a de los Estados han adoptado sus propias leyes sobre delitos informáticos. Cierto número de paí­ses fuera de los Estados Unidos han aprobado también legislaciones definiendo y prohibiendo el delito informático.

Los grandes Nos- Las dos leyes sobre delitos federales más importantes

Como se menciona más arriba, las dos leyes sobre delitos Federales de los EEUU más importantes son el Tí­tulo n º 18 del Código de los EEUU: Capí­tulo 47, Secciones 1029 y 1030.

Sección 1029

La sección 1029 prohí­be el fraude y demás actividades relacionadas que son posibles gracias a dispositivos de acceso falsificados como PINs (numeros privados de identificación), tarjetas de crédito, números de cuenta y diversos tipos de identificadores electrónicos. Las nueve áreas de actividad delictiva cubiertas por la Sección 1029 están listadas más abajo. Todas *exigen* que el delito involucre comercio interestatal o internacional.

1. Crear, usar o traficar con dispositivos de acceso falsificados. (El delito debe ser cometido con conocimiento e intención de defraudar).

Pena: Multa de 50.000 dólares o el doble del valor del delito y/o hasta 15 años de prisión, 100.000 dólares y/o hasta 20 años si hay reincidencia.

2. Usar u obtener dispositivos de acceso no autorizados para obtener algo de un valor de 1000 dólares o más durante un periodo de un año. (El delito debe ser cometido con conocimiento e intención de defraudar).

Pena: Multa de 10.000 dólares o el doble del valor del delito y/o hasta 10 años de prisión, 100.000 dólares y/o hasta 20 años si hay reincidencia.

3. Poseer 15 o más dispositivos de acceso falsificados o no autorizados. (El delito debe ser cometido con conocimiento e intención de defraudar).

Pena: Multa de 10.000 dólares o el doble del valor del delito y/o hasta 10 años de prisión, 100.000 dólares y/o hasta 20 años si hay reincidencia.

4. Crear, traficar con, o tener equipos de fabricación de dispositivos de acceso. (El delito debe ser cometido con conocimiento e intención de defraudar).

Pena: Multa de 50.000 dólares o el doble del valor del crimen y/o hasta 15 años de prisión, 1.000.000 de dólares y/o hasta 20 años si hay reincidencia.

5. Efectuar transacciones con dispositivos de acceso facilitados a otra persona con el objeto de recibir pagos o algo de un valor total de 1000 dólares o más durante el periodo de un año. (El delito debe ser cometido con conocimiento e intención de defraudar).

Pena: Multa de 10.000 dólares, o el doble del valor del crimen y/o hasta 10 años en prisión, 100.000 y/o hasta 20 años si hay reincidencia.

6. Contactar con una persona con el propósito de ofrecer un dispositivo de acceso o vender información que puede ser usada para obtener un dispositivo de acceso. (El delito debe ser cometido con conocimiento e intención de defraudar, y sin la autorización del emisor del dispositivo de acceso).

Pena: Multa de 50.000 dólares o el doble del valor del delito y/o hasta 15 años de prisión, 100.000 dólares y/o hasta 20 años si hay reincidencia.

7. Usar, crear, traficar con o poseer un instrumento de telecomunicación que ha sido modificado o alterado para obtener el uso no autorizado de servicios de telecomunicaciones. (El delito debe cometerse con conocimiento e intención de defraudar).

Esto cubrirí­a el uso de "Cajas Rojas", "Cajas Azules" (sí­, todaví­a funcionan en algunas redes telefónicas) y teléfonos móviles clonados cuando el propietario legí­timo del teléfono clonado no ha aceptado su clonación.

Pena: Multa de 50.000 dólares o el doble del valor del delito y/o hasta 15 años de prisión, 100.000 y/o hasta 20 años si hay reincidencia.

8. Usar, crear, traficar con o tener un escáner de radiofrecuencia o hardware o software usados para alterar o modificar instrumentos de telecomunicación para obtener acceso no autorizado a servicios de telecomunicación.

Esto proscribe los escáneres que la gente usa tan habitualmente para fisgar llamadas de teléfonos celulares. Acabamos de tener un gran escándalo al poner sus manos los medios de comunicación sobre una llamada de teléfono celular del Portavoz del Parlamento de los EEUU Newt Gingrich.

Pena: Multa de 50.000 dólares o el doble del valor del delito y/o hasta 15 años de prisión, 100.000 y/o hasta 20 años si hay reincidencia.

9. Dar pie a u organizar la presentación por parte de una persona a un miembro de un sistema de tarjetas de crédito o su agente de pago de registros de transacciones hechas mediante un dispositivo de acceso. (El delito debe ser cometido con conocimiento e intención de defraudar, y sin la autorización del miembro del sistema de tarjetas de crédito o su agente).

Pena: Multa de 10.000 dólares o el doble del valor del delito y/o hasta 10 años de prisión, 100.000 y/o hasta 20 años si hay reincidencia.

Sección 1030

Tí­tulo n º 18 del Código de los EEUU, Capí­tulo 47, Sección 1030, promulgada como parte de la Ley sobre Fraude y Abuso Informático de 1986, prohí­be el acceso no autorizado o fraudulento a los ordenadores del gobierno y establece penas para tal tipo de acceso. Esta ley es uno de los escasos componentes de legislación federal que se refiere exclusivamente a ordenadores. Bajo la Ley sobre Fraude y Abuso Informático, al Servicio Secreto de los EEUU y al FBI se les ha proporcionado explí­citamente jurisdicción para investigar los delitos definidos bajo este Acta.

Las seis áreas de actividad delictiva cubiertas por la Sección 1030 son:

1. Adquirir información reservada sobre defensa nacional, relaciones exteriores o energí­a atómica con la intención o dando motivos razonables para creer que la información pueda ser usada para dañar a los Estados Unidos o beneficiar a cualquier otro paí­s. (El delito debe ser cometido con conocimiento mediante el acceso no autorizado a un ordenador o excediendo la autorización de acceso).

2. Obtención de información en un registro financiero de una institución financiera o de un emisor de tarjetas de crédito, o información sobre un consumidor en un archivo de una agencia de información sobre consumidores. (El delito debe ser cometido intencionadamente mediante el acceso a un ordenador sin autorización o excediendo el acceso autorizado).

Nota importante: recientemente, en la lista hacker dc-stuff, un colega cuyo nombre no vamos a repetir afirmaba haber entrado en la TRW para conseguir un informe sobre alguien, informe que envió a la lista. Rezamos para que este colega haya estado mintiendo y simplemente haya pagado para comprar el informe.

Pena: Multa y/o hasta 1 año de prisión, de hasta 10 años si hay reincidencia.

3. Afectar un ordenador de uso exclusivo de un departamento o agencia del gobierno de los EEUU o, si no es exclusivo, uno usado por el gobierno donde el delito afecte adversamente a su utilización por parte del gobierno. (El delito debe ser cometido intencionadamente mediante el acceso a un ordenador sin autorización).

Esto podrí­a aplicarse a los ataques de inundación con paquetes syn y a los "pings de la muerte", así­ como a otros ataques de denegación de servicio, la irrupción en un ordenador y el andar fastidiando. ¡Por favor recordad andar de puntillas entre los ordenadores con dominios .mil o .gov!

Pena: Multa y/o hasta un año de cárcel, hasta 10 años si hay reincidencia.

4. Agravar un fraude al acceder a un ordenador de interés federal y obtener cualquier cosa de valor, a menos que el fraude y el objeto obtenido consistan únicamente en el uso del ordenador. (El delito debe ser cometido con conocimiento, intención de defraudar y sin autorización o excediendo la autorización). [La visión del gobierno de "ordenador de interés federal" se define más abajo]

¡Atención! Incluso si os bajáis copias de programas sólo para estudiarlos, esta ley significa que si el dueño del programa dice "Bueno, yo dirí­a que vale un millón de dólares", estáis en un grave problema.

Pena: Multa y/o hasta 5 años de cárcel, hasta 10 años si hay reincidencia.

5. Mediante el uso de un ordenador utilizado en el comercio interestatal, provocar con conocimiento de causa la transmisión de un programa, información, código u orden a un sistema informático. Hay dos escenarios distintos:

a. En este escenario, (I) la persona que genera la transmisión pretende dañar el ordenador o impedir su uso; y (II) la transmisión ocurre sin la autorización de los propietarios u operadores del ordenador, y causa 1000 dólares o más de pérdidas o daños, o modifica o dificulta, o potencialmente modifica o dificulta, un tratamiento o examen médico.

La forma más común de meterse en problemas con esta parte de la ley es cuando se está intentando borrar las huellas después de irrumpir en un ordenador. Mientras se edita o, aún peor, se eliminan diferentes ficheros, el intruso puede accidentalmente borrar algo importante o liarla de verdad con alguna orden que dé. Venga, intentad después probar que fue un accidente, y si os parece que exagero preguntadle entonces a cualquier administrador de sistemas acerca de lanzar órdenes como root. Incluso cuando se conoce un ordenador como la palma de la mano puede ser muy fácil liarla.

Un simple ataque de bombardeo de correo electrónico, pings de la muerte, bombardeos de pings, bombardeos de syn y la enorme cantidad de ataques Windows NT donde enviar órdenes simples a muchos de sus puertos que causan un cuelgue podrí­an infringir también esta ley. Así­ que ¡incluso si eres un hacker novato, algunos de los ataques más simples te pueden hundir en la miseria!

Pena con intención de dañar: Multa y/o hasta 5 años de prisión, hasta 10 años si hay reincidencia.

b. En este escenario, (I) la persona que origina la transmisión no pretende hacer daño pero opera temerariamente haciendo caso omiso al riesgo de que la transmisión pueda causar daños a los propietarios u operadores del ordenador, y causa un mí­nimo de 1000 dólares de pérdidas o daños, o modifica o dificulta, o potencialmente modifica o dificulta, un tratamiento o examen médico.

Esto significa que incluso aunque puedes probar que dañaste el ordenador por accidente, todaví­a podrí­as ir a la cárcel.

Pena por actuar con imprudencia temeraria: Multa y/o hasta 1 año de prisión.

6. Fomentar un fraude al traficar con claves o información similar que permita que se acceda a un ordenador sin autorización, si el tráfico afecta al comercio interestatal o internacional o si el ordenador afectado se usa por o para el gobierno. (El delito debe ser cometido con conocimiento e intención de defraudar).

Un modo común de infringir esta parte de la ley viene del deseo de alardear. Cuando un hacker encuentra un modo de entrar en el ordenador de otra persona, puede ser realmente tentador pasar la clave a algún otro. Rápidamente docenas de novatos sin idea están incordiando en el ordenador de la ví­ctima, y por supuesto ellos también alardearán. En un santiamén estás metido en un follón.

Pena: Multa y/o hasta 1 año de cárcel, hasta 10 años si hay reincidencia.

En referencia al punto 4: La Sección 1030 define un ordenador de interés federal como:

1. Un ordenador que es exclusivamente para el uso de una institución financiera [definida más abajo] o el gobierno de los EEUU o, si no lo es en exclusiva, uno usado por una institución financiera o por el gobierno de los EEUU, donde el delito afecte adversamente el uso del ordenador por parte de la institución financiera o el gobierno; o

2. Un ordenador que sea uno de los dos o más ordenadores usados para cometer el delito, estando no todos situados en el mismo Estado.

Esta sección define una institución financiera como sigue:

1. Una institución con depósitos asegurados por la Corporación Aseguradora de Depósitos Federales (FDIC, Federal Deposit Insurance Corporation).

2. La Reserva Federal o un miembro de la Reserva Federal, incluyendo cualquier Banco de la Reserva Federal.

3. Una unión de crédito con cuentas aseguradas por la Administración de la Unión de Crédito Nacional.

4. Un miembro del sistema bancario hipotecario federal y cualquier otro banco hipotecario.

5. Cualquier institución del sistema de Créditos Agrí­colas bajo el Acta de Créditos Agrí­colas de 1971.

6. Un agente de bolsa – agente de comercio registrado en la bolsa de valores, la SEC (Securities and Exchange Comission), según las reglas de la sección 15 del Acta de la SEC de 1934.

7. La Corporación de Protección de Inversores en Bolsa.

8. Una sucursal o agencia de un banco extranjero (como se define en el Acta Bancaria Internacional de 1978).

9. Una organización operando bajo la sección 35 o 25(a) del Acta de la Reserva Federal.

¿Quién se ocupa de pillar al cracker que mete la pata con la Sección 1030?

("FBI" es la Oficina Federal de Investigación, Federal Bureau of Investigation, y "USSS" es el Servicio Secreto de los EEUU, US Secret Service)

Sección de la Ley Tipo de Información Jurisdicción
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1030(a)(1) Seguridad Nacional FBI USSS CONJUNTA

Defensa nacional X
1030(a)(2) Relaciones exteriores X
Energí­a atómica reservada X

1030(a)(2) Financiera o sobre consumidores

Registros financieros de X
bancos u otras instituciones
financieras
Registros financieros de X
Emisores de tarjetas
Información sobre consumidores X
en archivos de una agencia
de información sobre
consumidores
Instituciones financieras que X
no sean bancos

1030(a)(3) Ordenadores gubernamentales

Defensa nacional X
Relaciones exteriores X
Datos reservados X
Casa Blanca X
Resto de ordenadores X
del gobierno

1030(a)(4) Ordenadores de interés federal

Intención de defraudar X

1030(a)(5)(A) Transmisión de programas, órdenes:

Intención de dañar o denegar X
el uso

1030(a)(5)(B) Transmisión de programas, órdenes:

Conducta temeraria. X

1030(1)(6) Tráfico de contraseñas:

Comercio interestatal o X
internacional
Ordenadores usados por o para el X
Gobierno

Concerniente a 1030(a)(2): el FBI tiene jurisdicción sobre delitos de fraude bancario, que incluyen de la categorí­a (1) a la (5) de la lista de instituciones financieras definida más arriba. El Servicio Secreto y el FBI comparten la jurisdicción sobre las instituciones financieras no bancarias definidas en las categorí­as (6) y (7) de la lista de instituciones financieras definida más arriba.

Concerniente a 1030(a)(3) Ordenadores Gubernamentales: el FBI es la agencia de investigación primaria sobre las violaciones de esta sección cuando conciernen a la seguridad nacional, la información que incumbe las relaciones exteriores y otros datos reservados. El acceso no autorizado a cualquier otra información en ordenadores gubernamentales cae bajo la jurisdicción primaria del Servicio Secreto.

MORALEJA: CONFUCIO DECíA QUE EL CRACKER AL QUE PILLAN COMETIENDO UNO DE ESTOS DELITOS, DISFRUTARí DEL RANCHO DE LA CíRCEL DURANTE MUCHO TIEMPO.

Esta información ha sido extraí­da de _Computer Crime: A Crimefighter’s Handbook_ (Icove, Seger & VonStorch. O’Reilly & Associates, Inc.)

Lo que viene a continuación es la guí­a del Agente Steal sobre a lo que uno se enfrenta si lo arrestan en los EEUU por delito informático. Los hackers fuera de la ley intentarán persuadirte de que si perteneces a la élite no podrán pillarte. Pero… como el Agente Steal y tantos otros han aprendido, no es tan fácil conseguir librarse.

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TODO LO QUE UN HACKER DEBE SABER SOBRE Cí“MO LE PUEDEN PILLAR LOS FEDERALES
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Escrito por el Agente Steal (desde una Prisión Federal, 1997)
Correo electrónico, [email protected]
Colaboraciones y redacción por Minor Threat y Netta Gilboa
Agradecimientos especiales a Evian S. Sim

Se permite la reproducción libre total o parcial de este artí­culo siempre que se cite al autor original. Cualquier reproducción con fines comerciales, fancines estúpidos (ahí­ me refiero a ti t0mmy, el8, cacho ladrón) o uso por parte de las fuerzas de la ley queda prohibida. El autor y los colaboradores de este documento no hacen en absoluto apologí­a de comportamientos delictivos.

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TABLA DE MATERIAS
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PRIMERA PARTE – LEYES FEDERALES

Prólogo

Introducción

A. Conducta Pertinente
B. Prepararse para el Juicio
C. Acuerdos y Abogados
D. Conspiración
E. Sentencia
F. Uso de Habilidades Especiales
G. Conseguir una Fianza
H. Acusaciones Federales frente a Estatales
I. Cooperación
J. Pensando Todaví­a en el Juicio
K. Registro e Incautación
L. Vigilancia y Pinchazos Telefónicos
M. Informe de Investigación antes de la Sentencia, PSI o PSR
N. Proceder "Pro Se"
O. Audiencia de la Vista
P. Devolución de Pertenencias
Q. Multa a Pagar
R. Cifrado
S. Resumen

SEGUNDA PARTE; PRISIí“N FEDERAL

A. Estatal frente a Federal
B. Niveles de Seguridad
C. Designación
D. Presidiarios Ignorantes
E. Poblaciones
F. Matando el Tiempo
G. Procedimiento Disciplinario
H. Recursos Administrativos
I. Funcionarios de prisiones
J. El Agujero
K. Buena conducta
L. Medio en Casa
M. Libertad Vigilada
N. Resumen

Prólogo

Nadie quiere meterse en un proceso judicial y todaví­a no he encontrado al hacker que estuviese completamente preparado para ello. Hay miles de revistas electrónicas y en papel, CD-ROMs, páginas web y archivos de texto disponibles sobre los hackers y el hacking, pero hasta ahora no habí­a nada escrito que cubriese lo que hay que hacer cuando a uno lo detienen. La mayorí­a de los hackers no hacen planes para una detención ocultando sus notas o cifrando sus datos y a la mayor parte también se les confisca una lista de direcciones (la más famosa de las cuales sigue siendo la que se le incautó a "The Not So Humble Babe" ("La Nena No Tan Inocente")). A la mayorí­a no se les dice el alcance completo de la investigación en marcha y conforme el caso avanza, más y más cosas van saliendo a la luz, y a menudo justo en el último momento. Invariablemente, al hacker en cuestión se le intervienen las comunicaciones y/o es vendido por alguien que sufrió una redada previa que está intentando subsanar o quitar importancia a sus ataques con el objetivo de salvarse implicando a otros. Siempre que alguien cae, muchos otros se ven afectados más tarde. Mis conocimientos provienen de estar con un hacker retirado detenido por viejos delitos diez meses después de dejar el hacking porque otro hacker lo delató a cambio de su propia libertad. Lo que va, tiene que volver. Da que pensar el hecho de que el hacker del que uno se rí­e hoy podrí­a conseguir un trato para sí­ mismo dando parte de nosotros. Con lo que he visto del sistema judicial en relación a los hackers, cuantos menos enemigos se tenga mejor, y a cuantos menos grupos se pertenezca y con cuanta menos gente se interactúe, mejor también. No se puede hablar lo suficientemente bien en favor de que a uno le consideren un pardillo y que nadie tenga realmente nada de que acusarle cuando los Federales vengan husmeando.

Conocí­ al Agente Steal, irónicamente, gracias a los hackers que se divertí­an criticándome en la Defcon. Publiqué el discurso que habí­a dado allí­ en la página web de Gray Areas (discurso que, dicho sea de paso, no tení­a originalmente la intención de publicar, pero cambié de opinión después de que me fuese literalmente quitado de las manos con la intención de que no pudiese terminarlo) y alguien envió al Agente Steal una copia mientras estaba encarcelado. Me escribió una carta de apoyo, y mientras varios hackers se mofaban de mí­ diciendo que no tení­a amigos en la comunidad y que no se me querí­a (e incluso uno de ellos bombardeó nuestra cuenta de CompuServe con correo electrónico haciéndonos perder ésta y el correo que tení­amos allí­), me reí­a sabiendo que este artí­culo estaba en marcha y que de todas las publicaciones a las que se podí­a haber enviado en primer lugar, era la de Grey Areas la que habí­a elegido.

El artí­culo en cuestión señala el primer intento de cooperación importante para informar a la comunidad al completo (incluso a nuestros enemigos individuales) sobre la mejor manera de protegerse. Sé que habrá muchos más casos de hackers hasta que estos se decidan a trabajar juntos en lugar de atacarse los unos a los otros y hacer que sea tan fácil para el gobierno dividirlos. Es una triste realidad que los que se cuelan en los espectáculos sin pagar, las estrellas del cine X y las librerí­as, los consumidores de marihuana y otros grupos de degenerados estén mucho más organizados que los hackers que dicen ser tan partidarios de y estar envueltos en la obtención y uso de información. Los hackers son simplemente los objetivos más fáciles de cualquier subcultura criminal. Aunque Hackerz.org hace preciosas camisetas (que no enví­an gratis ni ofrecen descuentos a los hackers encarcelados, por cierto), simplemente no tienen los recursos para ayudar a los hackers con problemas. Ni siquiera los tiene la EFF (Electronic Frontier Foundation), a la que le faltan abogados que estén dispuestos a trabajar "pro bono" (gratis) en la mayor parte de los cincuenta estados, y como ejemplo tenemos al hacker Knight Lightning, que todaví­a le debe dinero a su abogado. Y no sólo él, también por ejemplo Bernie S. Si te pillan, no es algo que desaparecerá de tu vida el dí­a que el caso se termine: el 80% o más de los presos pierden a sus parejas y/o familias tras la detención. Aunque hay notables excepciones, esto ha sido así­ para más hackers de los que pueda recordar. El FBI o el Servicio Secreto probablemente visitarán a vuestros compañeros e intentarán volverlos contra vosotros. Los medios de comunicación mentirán acerca de vuestras acusaciones imputadas, los hechos de vuestro caso y el resultado. Y si sois afortunados tal vez se acuerden de usar la palabra "presunto". Aunque la mayor parte de los hackers probablemente piensen que Emmanuel Goldstein y su ezine 2600 les van a ayudar, conozco a muchos hackers cuyos casos ignoró completamente cuando intentaron contactar con él. Aunque se le da crédito por haber ayudado a Phiber Optik, en realidad a Phiber le cayeron más años de cárcel por haber ido a juicio siguiendo el consejo de Emmanuel que a sus compañeros que no aceptaron la ayuda de este y en cambio se declararon culpables. A Bernie S. le dieron caña en parte quizás por la ira del gobierno a causa de toda la publicidad que Emmanuel dio al caso, y a pesar de toda la atención que Emmanuel ha conseguido para Kevin Mitnick no ha impedido que a éste se le haya metido en una celda de aislamiento o que se le haya adelantado la fecha de su juicio en lo más mí­nimo. Algo está claro, sin embargo: las ventas de Emmanuel de su ezine 2600 se incrementaron ampliamente como resultado de su cobertura de los casos arriba citados hasta la cantidad de más de 25.000 ejemplares por número. Realmente da que pensar, porque si se preocupa tanto por los hackers y no por sus ventas o su fama, ¿por qué no tiene ninguna relación con el fondo de defensa de Hackers.org o por qué no ha comenzado el sólo algo útil? Phrack y otros ezines se han limitado históricamente a distribuir informes incorrectos de prensa que pueden causar más daño aún a los hackers aludidos. La mayorí­a de vuestros amigos hackers a los que ahora habláis diariamente huirán de vosotros después de vuestro arresto y contarán a los demás todo tipo de historias para ocultar el hecho de que no saben nada. Recordad también que vuestros "amigos" son la gente que más probablemente haga que también os detengan, ya que incluso aunque vuestro teléfono no esté pinchado ahora, es posible que el suyo sí­, y los populares puentes de voz y las conferencias con los que habláis con ellos con seguridad lo están.

Dicen que la información debe ser libre, así­ que aquí­ va un regalo para la comunidad (también es completamente aplicable a alguien acusado de cualquier delito federal si uno substituye la palabra hacking por otro delito). La próxima vez que humilléis a un hacker que está en la cárcel y os burléis del modo en que lo están violando mientras estáis en el IRC, recordad que probablemente alguien os está fichando y que si seguí­s activos podéis apostar a que algún dí­a también os tocará a vosotros. Entonces no reiréis, y espero que hayáis prestado atención a todo esto uando os encontréis en chirona sin fianza y veáis que cada palabra que habéis leí­do aquí­ resulta cierta. Todos los que hemos estado allí­ antes os deseamos buena suerte por adelantado. Recordad la próxima vez que os burléis de ellos que irónicamente a estos será a quienes tendréis que acudir pidiendo consejo si os ocurre lo mismo. No es probable que vuestro abogado sepa nada en absoluto sobre delitos informáticos, y son precisamente los casos de los hackers que fueron arrestados antes de vosotros los que, os guste o no, proveerán los precedentes legales para vuestra propia condena.

Netta "grayarea" Gilboa

Introducción

La probabilidad de que a uno lo arresten por hacking se ha incrementado hasta un nivel sin precedentes. Sin que importe lo precavido o listo que seas, seguro que tarde o temprano cometerás errores. Y tal y como están las cosas, si le has dicho a alguien en qué andas metido ya has cometido tu primer error.

No puedo recalcar suficientemente la importancia de la información contenida en estas páginas para cualquiera que se dedique activamente al hacking. Para los que acaban de ser detenidos por los Federales, leer este documento podrí­a representar la diferencia entre una condena de tres años o de uno. Para los que todaví­a no han sido cogidos, la lectura de este texto probablemente cambiará el modo en el que practicais hacking, o quizá hasta puede que haga que dejéis de hacerlo por completo.

Soy consciente de que mis anteriores afirmaciones son algo fuertes, pero en los 35 meses que he permanecido encarcelado he oí­do a innumerables reclusos decir: "si hubiese sabido entonces lo que sé ahora". Dudo que alguien discrepe de esto: el sistema judicial es una partida a jugar tanto por la acusación como por la defensa, y si tienes que ser uno de los jugadores harí­as bien en aprender las reglas del combate. El escritor y los colaboradores de este documento hemos aprendido por las malas. Como resultado, durante el periodo de nuestros encarcelamientos redirigimos nuestras habilidades hacker hacia el estudio de las leyes y en definitiva, la supervivencia. Habiendo enviado nuestras propias alegaciones, escrito nuestros propios sumarios y soportado la vida en prisión, pasamos ahora estos conocimientos a la comunidad hacker. Aprended de nuestras experiencias… y nuestros errores.

El Agente Steal

PRIMERA PARTE – LEYES FEDERALES
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A. Lo principal: la conducta pertinente

Para aquellos de vosotros a los que no les van los rodeos voy a cubrir el tema de más importancia en primer lugar. Este es probablemente el malentendido más importante del sistema judicial actual. Al tema del que estoy hablando se le denomina en términos legales "conducta pertinente". Es algo complejo y entraré en él en mayor profundidad, pero quiero dejar esto ahora bien claro para que os entre en la mollera desde ya. La cosa se reduce a dos conceptos:

I. Una vez has sido declarado culpable de un cargo, se usarán todos los cargos para calcular tu sentencia

Independientemente de si te declaras culpable de un cargo o cien, tu sentencia será la misma. Asumiendo que estemos hablando de hacking, empleo abusivo de código, fraude con tarjetas de crédito, entrada ilegal en ordenadores, robo de propiedad intelectual, etcétera, todos ellos tienen la misma consideración. Otros delitos que hayas cometido (pero de los que no se te haya acusado) se usarán también para calcular tu sentencia. No hay que probar tu culpabilidad en cada acto. Con que parezca que fuiste responsable, o que alguien diga que lo fuiste, se podrá usar en tu contra. Sé que esto parece de locos, pero es cierto: la conducta pertinente tiene categorí­a de evidencia. Esta práctica incluye el uso de pruebas obtenidas ilegalmente y pliegos de descargo como información utilizable para incrementar la longitud de tu condena.

II. Tu condena se basará en la pérdida monetaria total

Los Federales usan una tabla de penas para calcular tu condena. Es sencillo: Más Dinero = Más Tiempo. No importa si has intentado entrar 10 veces o 10.000 veces. Cada una podrí­a ser un cargo pero en realidad son las pérdidas lo que cuenta. Y a un intento sin éxito se le trata del mismo modo que a un delito completado. Tampoco importa si intentaste entrar en uno o en diez ordenadores de una compañí­a: el gobierno sumará sistemáticamente las cifras de pérdidas estimadas y luego utilizará la tabla de penas.

B. Prepararse para el Juicio

He intentado simplificar al máximo mi explicación, ya que las Guí­as de Aplicación de Sentencias de los Estados Unidos (U.S.S.G., United States Sentencing Guidelines) son de hecho bastante complejas. Tanto es así­ que se están formando bufetes especializados de abogados que únicamente se ocupan de la sentencia. Si te pillan, te recomendarí­a encarecidamente que contratases a uno de ellos. En algunos casos podrí­a ser aconsejable evitar contratar un abogado defensor e ir directamente a uno de estos "Especialistas Post-Condena". Ahorra, confiesa y cumple tu condena. Esto puede parecer algo duro, pero teniendo en cuenta el hecho de que el Oficina del Fiscal General de los EEUU tiene una tasa de condenas del 95%, puede ser un consejo prudente. De todos modos, no quiero pasar por alto la importancia de aparecer preparado para el juicio. Si tienes un buen abogado defensor y buenos argumentos, será mucho más fácil negociar un buen trato para ti.

C. Acuerdos y Abogados

Tu abogado puede ser tu peor enemigo o tu mejor mediador, por lo que encontrar el adecuado puede ser una tarea difí­cil. Los costes variarán y lo más tí­pico es que el abogado te pregunte cuanto dinero en efectivo puedes conseguir y luego te diga "esa cantidad bastará". En realidad, una simple defensa y su sentencia pueden costar unos 15.000 dólares, y los costes del juicio pueden alcanzar fácilmente la categorí­a de los números de seis cifras. Por si todo esto fuera poco, un especialista post-condena facturará de 5.000 a 15.000 dólares para ocuparse de tu confesión final con los argumentos definitivos.

Puedes sin embargo encontrarte a merced de los Defensores de Oficio. Habitualmente no valen nada, pero en ocasiones encontrarás uno que luchará por ti, por lo que lo importante con estos es tener suerte. Todo lo que puedo decir es que si no te gusta el que tienes, despí­delo y ruega por que te asignen uno mejor, pero si puedes reunir 5.000 dólares para que un especialista post-condena trabaje con tu defensor de oficio, te lo recomendarí­a encarecidamente. Este especialista se asegurará de que el juez vea el contexto del caso al completo y argí¼irá del modo más efectivo para lograr una condena ligera o razonable. No confí­es en que el defensor de oficio lleve tu defensa a conciencia. Tu juicio pasará tan rápido que saldrás del tribunal aturdido. Tú y tu equipo de defensores debéis entrar en esa audiencia completamente preparados, habiendo ya presentado un memorándum de sentencia.

La confesión que firmes va a afectarte a ti y a tu caso incluso después de que hayas sido condenado. Los acuerdos pueden ser un asunto complicado y si no tienes cuidado o estás en una posición difí­cil de defender (la evidencia en tu contra es fuerte) tu confesión puede ser tu mejor baza. Hay muchos temas que negociar en un acuerdo, pero esencialmente mi consejo serí­a que evitases firmar tu renuncia a apelar, porque si lo haces, una vez que llegues a una prisión real con abogados criminalistas de verdad descubrirás cómo te han jodido. Si no renuncias, lo más probable es que desees apelar. Si este es el caso debes recordar dos cosas: mencionar todos los puntos sobre los que podrí­as apelar en el momento de la sentencia y enviar una notificación de apelación dentro de los diez dí­as posteriores a la sentencia. Duérmete y perderás.

Deberí­a de todos modos mencionar que hay ciertas cosas sobre las que se puede apelar incluso aunque se haya renunciado al derecho a apelación. Por ejemplo, no puedes renunciar a tu derecho a apelar una condena ilegal. Si el juez ordena algo que está prohibido por algún decreto, entonces tienes el derecho constitucional a apelar tu condena.

Finalizaré esta parte con un chiste de la prisión. Pregunta: ¿Cómo se puede saber si tu abogado está mintiendo? Respuesta: Se ve que sus labios se mueven.

D. Conspiración

¿Qué demonios pasó con eso de librarse por un formulismo? Siento decir que aquellos dí­as han pasado, quedando sólo para las pelí­culas. Los tribunales en general desestiman muchos argumentos al tratarlos como "errores inofensivos" o "el gobierno actuó de buena fe". La tendencia más alarmante, y probablemente la raí­z de los éxitos de la fiscalí­a, es la generosa e indefinida redacción de las leyes contra las conspiraciones. Simplemente, si dos o más personas planean hacer algo ilegal y una de ellas hace algo encaminado a lograr el objetivo (incluso si es algo legal), ya estamos ante un delito. Sí­, es cierto. En Estados Unidos es ilegal simplemente hablar acerca de cometer un delito. Llamando al señor Orwell…

Aquí­ va un ejemplo hipotético para aclarar esto. Bill G. y Marc A. son hackers (¿a que no te lo imaginabas?) Bill y Marc están hablando por teléfono y sin que lo sepan el FBI está grabando la llamada. Charlan sobre introducirse en el servidor de Apple y borrar el prototipo de su nuevo navegador web. Algo más tarde, Marc hace una búsqueda legal para averiguar qué tipo de servidor y sistema operativo usa Apple. A la mañana siguiente, los Federales asaltan la casa de Marc y se apoderan de todo aquello que tiene cables. Bill y Marc van a juicio y gastan millones para defenderse. Ambos son declarados culpables de conspiración para efectuar un acceso no autorizado a un sistema informático.

E. Sentencia

En esta etapa le corresponde al Departamento de Penas preparar un informe para el tribunal. Es responsabilidad suya calcular la pérdida e identificar cualquier circunstancia agravante o mitigadora. La Corporación de Ordenadores Apple estima que si Bill y Marc hubiesen tenido éxito habrí­an sufrido unas pérdidas de 2 millones de dólares. Este es el montante que el tribunal utilizará. Sobre la base de este guión nuestro dúo dinámico recibirí­a una condena de aproximadamente tres años.

Como he mencionado, el proceso de fijación de la sentencia es complicado y hay numerosos factores que pueden incrementar o decrementar una pena, habitualmente lo primero. Digamos que el FBI también encontró un archivo en el ordenador de Marc con 50.000 números de cuenta y contraseñas de Microsoft Network. Incluso si el FBI no le acusa de esto, podrí­a usarse para incrementar su condena. Generalmente el gobierno establece una "pérdida frustrada" de 200 dólares por cargo en asuntos de esta naturaleza (p.e. números de tarjeta de crédito y contraseñas = dispositivos de acceso). Esto darí­a una pérdida de 10 millones de dólares. Emparejada con los 2 millones de Apple, a Marc le van a salir unos nueve años. Afortunadamente hay una Prisión Federal no demasiado lejos de Redmond en el estado de Washington, por lo que Bill podrí­a ir a visitarlo.

Otros factores que serí­an usados en el cálculo de una condena podrí­an incluir: antecedentes delictivos, importancia de tu papel en el delito, discapacidades mentales, si estabas o no bajo libertad condicional en el momento del delito, si se usaron armas, si hubo amenazas, si te llamas Kevin Mitnick (jeje), si un anciano fue una de las ví­ctimas, si te aprovechaste de tu situación laboral, si estás altamente especializado y usaste tus habilidades especiales, si cooperaste con la autoridad, si muestras arrepentimiento, si fuiste a juicio, etc.

Estos son sólo algunos de los muchos factores que podrí­an aumentar o disminuir una condena. Quedarí­a fuera del alcance de este artí­culo cubrir las U.S.S.G. (Normativas del Servicio Secreto de Estados Unidos) al detalle. Personalmente, creo que me he saltado algunos asuntos importantes, pero si recuerdas mis dos puntos principales (aparte de cómo trabajan las leyes sobre conspiraciones), ya habrás andado un buen trecho del camino para protegerte a ti mismo.

F. Uso de Habilidades Especiales

El único motivo especí­fico por el que te pueden aumentar la condena que me gustarí­a cubrir es uno sobre el que tengo la responsabilidad de haber sentado un precedente. En el caso "Estados Unidos contra Petersen, 98 F.3d. 502, 9 º Cir." el Tribunal de Apelación de los Estados Unidos sostuvo que algunos hackers podrí­an reunir las condiciones para verse sujetos al motivo de aumento de condena por "uso de habilidades especiales". En general esto significa un aumento de condena de 6 a 24 meses. En mi caso particular sumó ocho meses más a mi condena de 33 meses, quedándose finalmente en 41 meses. Básicamente el tribunal estableció que ya que habí­a usado mis "sofisticadas" habilidades de hacker para fines legí­timos como consultor en seguridad informática, el aumento era aplicable. Resulta curioso el hecho de que si me hubiese dedicado únicamente a delinquir como hacker, mi condena habrí­a sido inferior.

La moraleja de esta historia es que el gobierno encontrará el modo de meterte todo el tiempo de condena que quiera. Las U.S.S.G. entraron en vigor en 1987 como un intento de evitar la disparidad de condenas. Reos con delitos e historiales similares recibí­an a menudo condenas diferentes, pero desafortunadamente esta práctica todaví­a continúa. Las U.S.S.G. son de hecho un fracaso.

G. Conseguir una Fianza

En el pasado, los Federales podrí­an limitarse a haber efectuado su redada para después marcharse sin detenerte. Hoy en dí­a este proceder tiene más de excepción que de regla y es más probable que se te ponga bajo custodia en el momento de la misma. También es bastante probable que no se te conceda la libertad bajo fianza: esto es parte del plan del gobierno para desmoralizarte y ganar el juicio. Si consiguen encontrar cualquier motivo para denegarte la fianza lo harán. Para ser candidato a una fianza, debes cumplir los siguientes criterios:

– Debes residir en la jurisdicción en la que fuiste detenido.

– Debes tener un empleo o lazos familiares en el área.

– No puedes tener un historial de intentos de fuga o ausencias a juicios.

– No puedes estar considerado un peligro o amenaza para la comunidad.

Además, tu fianza puede ser denegada por las razones siguientes:

– Alguien se presenta y dice al tribunal que habí­as dicho que escaparí­as en caso de ser liberado.

– Tu condena podrí­a ser realmente larga en el caso de ser declarado culpable.

– Tienes un historial delictivo anterior.

– Tienes acusaciones pendientes en otra jurisdicción.

Los resultados de esta "reforma de las leyes sobre fianzas" son que sólo cerca del 20% de los detenidos consiguen una fianza. Además de eso, lleva de una a tres semanas procesar los papeles de la misma cuando hay bienes personales involucrados para asegurar tu condena.

Y si estás en la cárcel, concretamente en una dependencia administrativa de detención o una prisión de condado que tiene un contrato con los Federales para alojar a sus presos, ruega para estar en una ciudad lo suficientemente grande para que justifique la existencia de su propio Centro de Detención Federal. Las cárceles de condado son por norma general el último lugar donde te gustarí­a estar.

H. Cargos Federales frente a Estatales

En algunos casos te encontrarás encarando cargos estatales con la posibilidad de que los Federales se los asignen a sí­ mismos. Incluso podrí­as conseguir convencer a estos para que presenten cargos contra ti. Esta es una decisión difí­cil. Con el estado tendrás una condena considerablemente más corta, pero te enfrentarás a una gente y condiciones mucho más duras en prisión. Sin duda las Prisiones Federales también pueden ser violentas, pero en general, como a un delincuente de cuello blanco no violento que eres, se te ubicará finalmente en un entorno con otros reos de baja seguridad. Sobre este tema hablaré más adelante.

Hasta que se te condene, serás un "preso preventivo" en compañí­a de otros reos. Algunos de estos actuarán como depredadores, pero los Federales tampoco toleran demasiadas tonterí­as. Si alguien hace algo, acabará en el agujero, y si continúan representando una amenaza para la población de reclusos se les dejará en aislamiento (o sea, el agujero). Ocasionalmente reos que corren peligro o que han sido amenazados serán puestos en aislamiento también. Pero no nos engañemos, esto no es realmente para proteger al recluso: es para proteger al centro penitenciario de un juicio si el recluso es herido.

I. Cooperación

Naturalmente cuando te detienen por primera vez los Federales querrán "confraternizar" contigo. Primero en tu residencia y luego, si pareces comunicativo, te llevarán a sus oficinas para tener una charla más extensa y tomar una taza de café. Mi consejo para estos momentos está completamente probado, funciona y lo hemos oí­do antes: permanece callado y solicita hablar con un abogado. Sea cual sea la situación, o como pretendas continuar, no hay nada que puedas decir que pueda servirte de ayuda. Nada. Incluso si sabes que vas a cooperar, este no es el momento de hacerlo.





Esto es obviamente un tema controvertido, pero el asunto es que alrededor del 80% de los acusados llegan a confesar e implicar a otros. Esta propensión surge de las condenas extremadamente largas que los Federales están repartiendo en la actualidad. No hay mucha gente que quiera cumplir 10 o 20 años para salvar la piel de sus colegas cuando podrí­an estar cumpliendo 3 o 5, por lo que esta se convierte en una decisión que debe tomar cada individuo. Mi único consejo serí­a salvar a tus amigos más próximos y tu familia, aunque en el fondo está permitido pringar a cualquiera. En el sistema carcelario los negros tienen una expresión: "sé el primero en golpear". No es ningún secreto que el primer acusado en una conspiración va normalmente a conseguir el mejor trato, y de hecho he llegado a ver situaciones en las que el pez gordo delataba a todos sus peces pequeños y recibí­a una rebaja del 40% de su condena.

Dicho sea de paso, ser interrogado por los Federales puede ser una dura experiencia por sí­ misma. Recomendarí­a (encarecidamente) leer algo sobre técnicas de interrogatorio por adelantado, porque una vez que se conocen sus métodos todo resultará completamente transparente y el interrogatorio transcurrirá mucho más apaciblemente.

Cuando se hace un trato con el gobierno, en realidad se está haciendo un pacto con el mismí­simo diablo: si cometes algún error, renegarán del trato y no conseguirás nada. En ocasiones el gobierno te engañará para que creas que desean que colabores con ellos cuando en realidad no están interesados en nada de lo que puedas decir, sino que sólo quieren que te declares culpable. Cuando firmas el acuerdo de cooperación no hay promesas establecidas sobre cuál será la reducción que vas a recibir, ya que ésta se decidirá tras tu testimonio y en el momento de fijar la condena, y eso ya es cosa del juez. De cualquier modo, la acusación hace una recomendación y el juez generalmente se atiene a ella. De hecho, si la acusación no incita al tribunal a que te enví­e a chirona, éste tendrí­a las manos atadas y no irí­as a prisión.

Como puedes ver, la cooperación es un asunto espinoso. La mayor parte de la gente, en particular los que no han pasado ningún dí­a en la cárcel, te dirán que no cooperes. "No te chives". Es una actitud noble, pero en ciertas ocasiones no es más que una estupidez. Salvar la piel de alguien que harí­a fácilmente lo mismo por ti es una decisión difí­cil, por lo que es algo que hay que pensarse detenidamente. Como he dicho, intenta salvar a tus amigos y luego haz lo que sea necesario para salir de prisión y continuar con tu vida.

Me alegra decir que yo conseguí­ evitar liar a mis mejores amigos y a un antiguo jefe en la enorme investigación que rodeó mi caso. Pero no fue fácil, ya que tuve que tener muchí­simo cuidado. Muchos probablemente ya sabréis que yo (el Agente Steal) comencé a trabajar para el FBI después de mi detención. De hecho, fui el encargadp de instruir a varios agentes en el hacking y nuestra cultura. Pero lo que muchos no sabréis es que ya tení­a estrechos lazos con el FBI antes del arresto. Llevaba más de 15 años metido en temas sobre el hacking y habí­a trabajado como un consultor de seguridad informática. Esa es la razón por la que se me dio esa oportunidad, pero me temo que no se verán muchos más de estos arreglos en el futuro. Mi "relación" con los Federales de todas formas nunca fue bien, principalmente debido a su negligencia por pasividad y su falta de experiencia en el trato con hackers. Pero el gobierno ahora tiene en general sus propios recursos, experiencia y agentes secretos dentro de la comunidad. Ya no necesitan hackers que les digan por dónde moverse o cuál es el último agujero de seguridad.

Sin embargo, si estás en condiciones de poder contarle a los Federales algo que aún no saben y ayudarles a presentar una acusación contra alguien, podrí­as ser candidato para una reducción de condena. Estas reducciones pueden ser del 20% al 70%, aunque lo normal es que oscilen entre el 35% y el 50%. Aunque también puede suceder que te encuentres al final de la cadena y que el gobierno no te permita colaborar. Kevin Mitnick serí­a un buen ejemplo de esto, porque incluso aunque estuviese dispuesto a colaborar, dudo que consiguiese gran cosa. Es un pez demasiado grande, demasiada propaganda. Mi último consejo sobre este tema es que hay que tener el trato por escrito antes de empezar a colaborar.

A los Federales también le gusta que confieses y aceptes tu responsabilidad. Hay una cláusula en las Guí­as de Aplicación de Sentencias, 3E1.1, que reduce algo el tiempo de condena si confiesas tu delito, te declaras culpable y muestras arrepentimiento. Si vas a juicio, normalmente no serás candidato para esta "aceptación de responsabilidad" y tu condena será más larga.

J. Pensando Todaví­a en el Juicio

Muchos hackers recordarán el caso de Craig Neidorf sobre los famosos documentos del Sistema de Operaciones 911. Craig ganó el caso cuando se descubrió que el manual en cuestión, que habí­a sido publicado en la revista Phrack, no era propietario como se decí­a, sino que AT&T lo habí­a puesto a disposición del público. Fue un dí­a de perros para el Servicio Secreto.

Que esto no te lleve a engaño. El gobierno aprendió un montón de este fiasco, e incluso pese al loable apoyo de la EFF, Craig evitó la condena a duras penas. Fue una experiencia penosa para él y sus abogados (lo digo en serio). Lo que intento dejar claro es que es difí­cil vencer a los Federales. Juegan sucio y harán casi cualquier cosa, incluyendo el mentir, para ganar el juicio, por lo que si realmente quieres ganar, en primer lugar necesitarás saber cómo preparar un caso.

K. Registro e Incautación

Hay un documento titulado "Federal Guidelines For Searching And Seizing Computers" (Guí­as Federales para Registrar e Incautar Ordenadores). Me llamó la atención por primera vez cuando se publicó en la edición del 21/12/94 del "Criminal Law Reporter" (Diario de Legislación Criminalista) por el Departamento de Interior (referencia 56 CRL 2023). Es una intrigante colección de consejos, casos, errores y, en general, modos de pillar a hackers informáticos. Su lectura es altamente recomendada.

El registro e incautación es una jurisprudencia que evoluciona sin pausa. Lo que no está permitido hoy puede, a través de la complicada lógica del Tribunal Supremo, ser permisible y legal mañana. Una vez más, el tratamiento completo de este tema está más allá del alcance de este texto, pero baste decir que si un agente federal quiere entrar directamente en tu habitación e incautar todos tus equipos informáticos sin una autorización legal podrí­a hacerlo diciendo simplemente que tení­a una causa probable. La causa probable es cualquier cosa que le dé un indicio para creer que estás cometiendo un delito, y si no me crees, basta decir que hay policí­as que han encontrado una causa probable para registrar un coche porque el maletero estaba demasiado hundido o porque alguien llevaba las luces largas encendidas permanentemente.

L. Vigilancia y Pinchazos Telefónicos

Afortunadamente los Federales todaví­a tienen que controlarse un poco a la hora de pinchar un teléfono. Se necesita una orden judicial y tienen que demostrar que no hay otro modo de obtener la información que buscan. Es como un último recurso, si quieres llamarlo así­. Además, los pinchazos también resultan caros de mantener. Tienen que alquilar lí­neas a la compañí­a telefónica, pagar a varios agentes para vigilar 24 horas al dí­a y transcribir las conversaciones más tarde. Y si de lo que se habla es de un pinchazo de datos hay aparte costes adicionales. Deben instalarse caros equipos de interceptación/traducción para ajustarse a las distintas velocidades de los modems. Luego hay que almacenar los datos, descifrarlos, descomprimirlos, darles formato, protocolo, etc. Es una tarea realmente dura y reservada generalmente en exclusiva para los casos más importantes. Si los Federales pueden apoderarse de los datos a partir de cualquier otra fuente, como el proveedor de acceso o la ví­ctima, seguirán ese camino, aunque la verdad no sé qué les gusta menos, si pedir ayuda exterior o malgastar sus valiosos recursos internos.

El método más sencillo es conseguir la ayuda de un delator que diga " ¡Le vi hacerlo!", luego obtener una orden de registro para incautar las pruebas presentes en tu ordenador. Ta ta chaan, t’an pillao.

Otras forma consiste en la utilización de un registrador de marcado, que es un dispositivo que registra cada dí­gito que marcas desde tu teléfono y la longitud de las llamadas, tanto entrantes como salientes. Las compañí­as telefónicas disponen de armarios completamente llenos de estos chismes en sus departamentos de seguridad, y pueden colocar uno en tu lí­nea en 24 horas si sospechan que les estás estafando. Recuerda: los Federales necesitan una orden judicial, pero ellos no.

Una "trampa", o también llamado "trampa y rastreo", es tí­picamente cualquier método que la compañí­a telefónica use para registrar todos los números que llaman a otro determinado. Esto se puede hacer en el sistema de conmutación o mediante una búsqueda en la base de datos de facturación. Los Federales también necesitan una orden judicial para acceder a esta información, pero también he oí­do historias sobre investigaciones de departamentos de seguridad de compañí­as telefónicas quecooperan y pasan información a un agente. Naturalmente, esto serí­a un "error inofensivo mientras se actuaba de buena fe". (humor legal)

Me encantarí­a contaros más sobre los pinchazos telefónicos del FBI, pero esto es todo lo lejos que puedo llegar sin que se me enfaden. Todo lo que os he dicho hasta ahora es de dominio público, por lo que creo que lo dejaré aquí­. Si realmente deseáis saber más, localizad a Kevin Poulsen (Dark Dante) en cualquier fiesta, invitadle a una coca-cola y obtendréis una completa charla al respecto (humor hacker).

Para cerrar este apartado diré que la mayor parte de la vigilancia electrónica va acompañada como mí­nimo de una vigilancia fí­sica a tiempo parcial. Los Federales son a menudo buenos en eso de seguir a la gente. Les gustan los coches americanos medios de modelos recientes, muy de serie, sin pinturas ni pegatas. Si deseas realmente saber si estás bajo vigilancia, compra un contador de frecuencias Opto-electronics Scout o un Xplorer, ocúltalo entre tu ropa, ponte un auricular en la oreja (para el Xplorer) y llévalo vayas a donde vayas. Si oyes gente hablando sobre ti, o continuamente escuchas estática intermitente (habla codificada), posiblemente tienes problemas.

M. Informe de Investigación antes de la Sentencia, PSI o PSR

Después de que te declares culpable se te extraerá de la tranquilidad y confort de tu celda de la cárcel para llevarte ante un oficial de libertad condicional. Por supuesto, esto no tiene nada que ver en absoluto con que te den la libertad provisional. Al contrario, el OLP (Oficial de Libertad Provisional) ha recibido la autorización del tribunal para preparar un perfil completo e imparcial (al menos en teorí­a) del defendido. Todo, desde la formación, historial delictivo, comportamiento psicológico, caracterí­sticas del delito y más, se incluirá en este informe voluminoso y dolorosamente detallado sobre tu vida. Cualquier pequeña sucia migaja de información que te pueda hacer parecer un delincuente abominable, adorador del diablo y sociópata será incluida en este informe. Además también añadirán alguna que otra cosa negativa.

Mi consejo es simple: ten cuidado con lo que les cuentas. Que tu abogado esté presente y piensa en cómo podrá usarse contra ti lo que digas. Aquí­ tienes un ejemplo:

OLP: Hábleme de su educación y lo que le gusta hacer en su tiempo libre.

Sr. Steal: Me estoy preparando para comenzar mi último año de instituto. En mi tiempo libre trabajo para la beneficencia ayudando a niños huérfanos.

El PSR (el Informe de Investigación antes de la Sentencia) dirá luego "El Sr. Steal no ha acabado sus estudios y vagabundea con otros jovenzuelos en su tiempo libre".

Has cogido la idea, ¿no?

N. Proceder "Pro Se"

Pro Se o Pro Per es un procedimiento en el que el acusado se representa a sí­ mismo. Un abogado famoso dijo una vez "un hombre que se representa a sí­ mismo tiene a un imbécil por cliente". Nunca se ha dicho nada más cierto. De cualquier modo, no se puede enfatizar lo suficiente lo importante que es comprender el sistema judicial. Incluso si tienes un gran abogado es bueno ser capaz de echar un ojo a lo que hace o incluso ayudarle, ya que la ayuda de un cliente debidamente formado puede ser enormemente útil para un abogado. Puede llegar a pensar que eres como un grano en el culo, pero es tu vida: agárrate a ella. No obstante, representarse a uno mismo es generalmente un error.

De cualquier modo, después de tu apelación, una vez acabada ya la defensa del abogado de oficio, te verás obligado a arreglártelas tu mismo. En este momento hay ví­as legales, aunque bastante difusas, para obtener ayuda después de la condena

Pero me estoy saliendo por la tangente. El mejor lugar para empezar a comprender el sistema legal reside en tres (baratos) libros. En primer lugar las Guí­as de Aplicación de Sentencias de los Estados Unidos (14 dólares) y los Códigos y Leyes Criminales Federales (20 dólares), disponibles en West Publishing en el teléfono 800-328-9 352. Considero la posesión de estos libros obligatoria para cualquier preso preventivo. En segundo lugar estarí­a el Diario de Leyes de Georgetown, disponible en la librerí­a de la Universidad de Georgetown en Washington, distrito de Columbia. El libro se vende por unos 40 dólares, pero si les escribes una carta y les dices que eres un pleiteante que se defiende a sí­ mismo te lo enviarán gratis. Y por último, pero no menos importante, la referencia definitiva de la autodefensa, "The Prisoners Self Help Litigation Manual" ("El Manual de Autodefensa del Presidiario"), 29,95 dólares ISBN 0-309-20831-8, que también puedes intentar encontrar en http://www.oceanalaw.com/books/n148.htm

O. Audiencia de la Vista

Si no estás de acuerdo con parte de la información presentada en el informe de presentencia (PSR) podrí­an concederte una audiencia especial, y esto puede ser decisivo para reducir tu condena o corregir tu PSR. Algo que es importante saber es que el PSR te seguirá durante todo el tiempo que estés en la cárcel. El Gabinete de Prisiones lo usará para decidir cómo ocuparse de ti, lo cual puede afectar a tu nivel de seguridad, tu régimen abierto, tu elegibilidad para el programa antidrogas (que reduce en un año tu condena) y tu atención médica. Así­ que ¡asegúrate de que tu PSR es correcto antes de que te sentencien!

P. Devolución de Pertenencias

En la mayor parte de los casos será necesario solicitar formalmente al tribunal la devolución de tus pertenencias. No van a telefonearte tranquilamente y decirte "¿Quieres que te devolvamos esta estación Sparc o qué?" No, preferirí­an guardársela y no pedirla es lo mismo que decirles que se la pueden quedar.

Necesitarás presentar un impreso 41(e) "Solicitud de Devolución de Pertenencias". La autoridad del tribunal para guardar tu material no está siempre clara y habrá de analizarse caso por caso. Puede que les dé igual y el juez simplemente ordene que te sea devuelto.

Si no sabes cómo escribir una solicitud, simplemente enví­a una carta formal al juez pidiendo que te devuelvan lo tuyo. Dile por ejemplo que lo necesitas para tu trabajo. Esto deberí­a ser suficiente, pero podrí­a ser necesario pagar una tasa.

Q. í“rdenes de Búsqueda

Si hay una orden de búsqueda sobre ti o tienes cargos pendientes en otra jurisdicción, harí­as bien en ocuparte de ellos lo antes posible, JUSTO después de tu condena. Si sigues el procedimiento correcto es probable que las órdenes de búsqueda prescriban. En el peor de los casos, se te enviará a la jurisdicción correspondiente, te declararás culpable y tendrás una "condena concurrente". Normalmente en delitos no violentos puedes cumplir varias condenas simultáneamente, y de hecho hay muchos presos federales cumplen sus condenas estatales con sus condenas federales. En seis palabras: concurrente es bueno, consecutivo es malo.

A este procedimiento se le llama Ley del Acuerdo Interestatal sobre í“rdenes de Detención (IADA, Interstate Agreement On Detainers Act). También puedes presentar una "solicitud de juicio rápido" en el tribunal adecuado. Esto activa el cronómetro, y si no actúan dentro de un periodo de tiempo determinado tendrán que olvidar los cargos contra ti. El "Manual de Autodefensa del Preso" que mencioné antes cubre muy bien este tema.

R. Cifrado

Probablemente alguno de vosotros estará pensando: "Cifro con DES triple mi disco duro y uso una clave pública RSA de 128 caracteres por seguridad". Bueno, eso está muy bien, pero… los Federales pueden obtener una citación del Tribunal Supremo pidiendo tus contraseñas y si no se las facilitas te pueden acusar de obstrucción a la justicia. Aunque, por supuesto, a ver quién puede asegurar que no te has olvidado de tus claves con toda la excitación de tu detención. Creo que he oí­do eso una o dos veces anteriormente en una audiencia de una comisión del senado: "Senador, no recuerdo los hechos mencionados". Ahora en serio, el cifrado fuerte está bien, pero… serí­a tonto fiarse de él. Si los Federales tienen tu ordenador y acceso a tus programas de cifrado, es probable que logren forzar los archivos si tienen motivos para interesarse por ello. Si entiendes el verdadero arte del criptoanálisis, deberí­as ser consciente de esto. La gente a menudo pasa por alto el hecho de que tu contraseña, la que usas para acceder a tu programa de cifrado, tiene en general menos de 8 caracteres de longitud. Atacando el acceso a este programa con un emulador de secuencias de teclado, tu cifradp DES triple / RSA de 128 bits no servirí­a para nada. Recuerda, el cifrado podrí­a no protegerte.

S. Resumen legal

Antes de que pase al apartado de la vida en prisión dejadme deciros lo que he querido decir con todo esto: os van a pillar, perderéis todo lo que tenéis, no saldréis bajo fianza, delataréis a vuestros enemigos, vuestra sentencia sera de aún más tiempo del que esperabais y tendréis que soportar a una panda de imbéciles en la cárcel. ¿Suena divertido? Pues entonces seguid con el hacking. Y si es posible, trabajad sobre esas delicadas sedes .gov que hay y así­ podrán colgaros una acusación de espionaje. Con eso os saldrán de 12 a 18 años en primera condena.

Sé que esto puede sonar algo fatalista, pero los riesgos para los hackers han aumentado y debéis saber cuales son. Echemos un ojo a algunas condenas recientes:

Agente Steal: (yo) 41 meses

Kevin Poulsen: 51 meses

Minor Threat: 70 meses

Kevin Mitnick: se estima que de 7 a 9 años

Como podéis ver, los Federales están repartiendo bastante leña con las condenas en estos momentos. Si sois jóvenes, sin antecedentes, poco sofisticados (como MOD) y estabais simplemente curioseando en la base de datos de alguna pequeña empresa, podrí­an concederos la libertad condicional. Pero lo más probable es que si eso es todo lo que estabais haciendo ni se molesten en denunciaros. Por regla general los Federales no se ocupan del caso a menos que haya más de 10.000 dólares en daños. El problema es… ¿quien establece la cuantí­a de las pérdidas? La empresa puede decir la cantidad que mejor le parezca y serí­a difí­cil probar lo contrario. Pueden decidir colgarte unos enormes gastos de parada del sistema para así­ aprovecharse del seguro. Me lo estoy imaginando: "Cuando detectamos al intruso, desconectamos nuestro sistema rápidamente. Tardamos dos semanas en conectarlo de nuevo, con unas pérdidas en horas de trabajo no realizadas de 2 millones de dólares". En algunos casos saldrí­ais mejor parados simplemente usando el programa de nóminas de la empresa para "adjudicaros" un par de cheques de 10.000 dólares, y así­ el gobierno tendrí­a una cantidad en pérdidas firme, lo cual darí­a lugar a una condena mucho más corta. No estoy haciendo apologí­a de acciones delictivas descaradas, únicamente estoy convencido de que hay que trabajar algo más las guí­as de aplicación de sentencias.

 

SEGUNDA PARTE: PRISION FEDERAL
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A. Estatal frente a Federal

En la mayor parte de los casos dirí­a que cumplir la condena en una prisión federal es mejor que hacerlo en una institución estatal. Algunas prisiones estatales son lugares tan patéticos y violentos que vale la pena pasar algo más de tiempo en el sistema federal, pero me temo que esto no va a seguir siendo así­. La gente parece creer que las cárceles son demasiado confortables y como resultado el Congreso ha aprobado unos cuantos proyectos de ley para endurecer las cosas.

Por el momento, las Prisiones Federales están en general algo menos masificadas y son más limpias y tranquilas. La cárcel en la que yo estaba se parecí­a bastante al campus de un instituto con mucho césped y árboles, colinas redondeadas y edificios de ladrillo. Pasé la mayor parte de mi condena en la biblioteca confraternizando con Minor Threat. Discutí­amos sobre cual de los dos era más de élite. "Mi condena fue más larga", decí­a él. "Yo salí­ en más libros y periódicos" respondí­a yo (cachondos que éramos, ¿eh?). Las excepciones a la regla de que federal es mejor son los estados que permiten tener televisiones y procesadores de texto en tu celda. Sentado aquí­, en espera de mi próxima liberación y garabateando este artí­culo con bolí­grafo y papel, suspiro incluso por una Smith Corona con un visualizador de una sola lí­nea. De todas formas, los distintos estados tienen privilegios variables. Podrí­as acabar en algún sitio donde te lo roban todo, y hasta hay estados que están aboliendo la libertad bajo palabra, eliminando así­ la posibilidad de salir antes de tiempo por buen comportamiento. Debemos darle las gracias por ello a los Federales.

B. Niveles de Seguridad

El Gabinete de Prisiones (BOP, Bureau of Prisons) tiene seis niveles de seguridad. A las prisiones se les asigna un nivel de seguridad y sólo se aloja allí­ a los presos con un determinada calificación. A menudo el BOP tendrá dos o tres instalaciones en un mismo lugar, y aún así­ son fundamentalmente prisiones separadas mediante vallas.

Al sistema de menor nivel se le llama una "mí­nima", un campo o FPC. En general, allí­ encontrarás delincuentes no violentos y sin antecedentes con condenas de menos de 10 años. Los campos no tienen vallas, y el trabajo que te sea asignado en el campo estará generalmente fuera del terreno de la prisión, normalmente en un cuartel militar cercano. En ocasiones, los campos actúan también como apoyo para prisiones cercanas.

El nivel inmediatamente superior es un Instituto Correccional Federal de baja seguridad (FCI, Federal Correctional Institution). Aquí­ puedes ver mucha gente que deberí­a estar en un campo pero que por alguna razón técnica no lo consiguió. Hay una valla doble rodeada de alambre de espino, aunque aquí­ lo que se ve normalmente son tipos en general no violentos. Tendrí­as que quemar mucho a alguien antes de que éste se lanzase contra ti.

Moviéndonos más hacia arriba llegamos a los FCI de media y alta seguridad, que a menudo están mezclados. Más alambre de espino, más guardias, movimientos restringidos y una concurrencia más dura. También es común encontrar gente con condenas de más de 20 ó 30 años. Las peleas son mucho más comunes, aunque si te metes en tus asuntos la gente normalmente te dejará tranquilo. Los asesinatos no son demasiado comunes, ya que sobre una población de 1500-2000 presos, más o menos uno o dos salen en camilla para no volver cada año.

Las Penitenciarí­as de los Estados Unidos (U.S.P., United States Penitentiary) son los lugares donde encuentras a los asesinos, violadores, espí­as y los gamberros más duros. "Leavenworth" y "Atlanta" son los más famosos de estos tugurios. Tradicionalmente rodeados por un muro de ladrillo de unos 30 metros, tienen un aspecto de lo más amenazador. La tasa de crí­menes por prisión es en promedio de 30 por año con bastante más de 250 apuñalamientos.

El nivel más alto de seguridad del sistema es Max, al que a veces se denomina también "Supermax". Los presos de Max están encerrados todo el tiempo. El correo se te muestra en una pantalla de televisión en tu celda. La ducha tiene ruedas y llega hasta tu puerta. Raramente ves a otros humanos y si sales de tu celda estarás esposado y con una escolta de al menos tres guardas. El Sr. Gotti, el jefe de la mafia, permanece en Supermax, al igual que Aldridge Ames, el espí­a.

C. Designación

Una vez que estás condenado, el BOP tiene que decidir lo que va a hacer contigo. Hay un manual denominado Manual de Custodia y Clasificación (Custody and Classification Manual) que supuestamente se ha de seguir. Está disponible públicamente gracias a la Ley de Libertad de Información (Freedom of Information Act) y se puede encontrar en la mayor parte de las bibliotecas de legislación penitenciaria, pero desafortunadamente puede ser interpretado de diversos modos. Como resultado, la mayor parte de los funcionarios de prisiones responsables de tu clasificación hacen más o menos lo que les parece.

El Designador Regional hace tu primera clasificación en la jefatura regional del BOP. Como hacker informático probablemente te enví­en a un campo o un FCI de baja seguridad, siempre que, claro está, no hayas probado a jugar con la banca. SI acabas en un FCI, deberí­an enviarte a un campo en seis meses, pero sólo si te portas bien.

Otra cosa que hará el Designador Regional es marcar un "no ordenadores" en tu expediente. Esto lo que viene a decir es que no se te permitirá usar un ordenador en el trabajo que te sea asignado en prisión. En mi caso particular, no se me permití­a estar a menos de 3 metros de uno. Se me explicó que ni siquiera querí­an que supiese el tipo de programas que usaban. Dicho sea de paso, el BOP usa redes de área local basadas en servidores y ordenadores personales con NetWare 4.1 funcionando con conexiones Ethernet 10baseT de fibra óptica hacia conmutadores y concentradores Cabletron. Hay PCs haciendo la función de gateways en cada prisión. La conexión con el ordenador central (un mainframe IBM de nombre "Sentry") se hace mediante lí­neas dedicadas a través del servicio de frame relay de Sprintnet con software y hardware de emulación 3270 residente en los servidores locales. Sentry está en Washington (Columbia) con concentradores de red de tipo SNA en las oficinas regionales 🙂 Y me enteré de todo esto sin ni siquiera intentarlo. Sobra decir que la seguridad de los ordenadores del BOP es muy descuidada. Muchas de sus "Definiciones Funcionales de Programas" disponibles públicamente contienen información especí­fica sobre como usar Sentry y los objetivos para los que está diseñado. También tienen otras redes, pero esto no es un tutorial sobre como acceder al BOP, por lo que me lo guardaré eso si llegan a fastidiarme de verdad (jeje…).

Como es de esperar, el BOP es muy paranoico con los hackers. Me esforcé para no interesarme en sus sistemas o para no recibir ninguna clase de correo relacionado con la seguridad informática, pero aun así­ intentaron restringirme éste en numerosas ocasiones. Después de enviar muchas quejas y tener una reunión con el alcaide, decidieron que lo más seguro es que fuera un chico bueno, y a partir de ahí­ se me permitió recibir mis aproximadamente veinte suscripciones a revistas, por supuesto después de pasar estas por sus censuradoras manos. A pesar de todo eso aún tuve problemas ocasionales, sobre todo cuando recibí­a algo de naturaleza "esotérica". Pero he de reconocer que muchos hackers en otras prisiones no han tenido tanta suerte como yo.

D. Presidiarios Ignorantes

En la cárcel te vas a encontrar gente de lo más imbécil del planeta. Supongo que por eso están allí­, porque son demasiado estúpidos para hacer cualquier cosa excepto delinquir. Y por alguna razón especial estos ignorantes presos comunes de clase baja creen que merecen tu respeto, y de hecho lo exigirán a menudo. Este es el tipo de gente que condena a cualquiera que haya cooperado con la poli, mientras en cambio les parece correcto irrumpir en tu casa o robar una tienda a punta de pistola. Este es el tipo de reo con el que seguramente tendrás que compartir celda, y ocasionalmente estos presos intentarán abusar de ti, y todo por el sencillo motivo de que eres una presa fácil.

Hay unas cuantas cosas que los hackers pueden hacer para protegerse en prisión. La clave del éxito es actuar antes de que el problema se agrave. También es importante tener a alguien en el exterior (preferentemente otro hacker) que pueda hacer algo de ingenierí­a social por ti. El objetivo es simplemente conseguir que trasladen al preso problemático a otra institución. No quiero descubrir mis métodos pero si el personal de la prisión cree que un reo va a causar problemas, o si creen que su vida corre peligro, lo trasladarán o lo aislarán. Las cartas que emplean trucos de ingenierí­a social (pero con aspecto oficial) o las llamadas telefónicas desde una procedencia adecuada al departamento adecuado a menudo provocarán una acción enérgica. También puede ser muy fácil hacer la vida imposible a un compañero de cárcel. Si el BOP tiene razones para creer que existe el riesgo de que cierto preso escape, se suicide o que tiene cargos pendientes, lo tratarán de un modo muy diferente. Colocar estas etiquetas a un compañero de prisión serí­a una verdadera guarrada. Yo tengo un dicho: "los hackers casi siempre dicen la última palabra en las discusiones". Efectivamente.

Pero lo más probable es que no tengas demasiados problemas en prisión, sobre todo si vas a un campo, te ocupas sólo de tus asuntos y tienes cuidado con lo que dices. Sin embargo, he hablado de todo esto por si te encuentras pillado en medio del comportamiento ignorante de presos cuyas vidas giran en torno a la prisión. Y un último consejo: no amenaces. Esta clase de gente es demasiado estúpida para tener miedo de nada, en particular de un hombre inteligente. No pierdas el tiempo amenazando: hazlo.

E. Poblaciones

La distribución de negros, blancos e hispanos varí­a de una institución a otra. En conjunto la proporción está entre un 30% de blancos, un 30% de hispanos, un 30% de negros y un 10% compuesto de otras razas diversas. Algunas prisiones tienen un alto porcentaje de negros y en otras justo lo contrario. No es que sea una persona con prejuicios, pero las cárceles donde los negros son mayorí­a son una pesadilla. Ser estridente, irrespetuoso y comportarse como un mandamás es lo normal en estos casos.

Teniendo en cuenta los delitos cometidos por los presos, el 60% de la población penitenciaria federal está encarcelada por los relacionados con las drogas. El siguiente en el ranking serí­a el de robos a bancos (normalmente con la intención de obtener rápidamente dinero para drogas), y luego van diversos delitos de guante blanco. La población de las prisiones Federales ha cambiado con los años. Antes solí­a ser un lugar para la élite delictiva, pero las duras leyes antidroga han cambiado eso.

Sólo para acallar rumores voy a cubrir el tema de las violaciones en prisión. En las Federales de bajo y medio nivel de seguridad simplemente no se ha habido conocimiento de ningún caso. En las de alta ocurre raramente, y cuando pasa se podrí­a decir que la ví­ctima se lo estaba buscando. Oí­ decir a un preso en cierta ocasión, "no puedes obligar a un preso a que te la chupe si no quiere". Efectivamente. En mis 41 meses de encarcelamiento, nunca corrí­ ningún peligro. De vez en cuando habí­a presos que me hací­an sutilmente preguntas para ver cuales eran mis preferencias, pero una vez que dejaba claro que no me iba el tema me dejaban tranquilo. ¡Demonios, me pegaban más a menudo cuando viví­a en Hollywood!

Pero por otro lado, las prisiones estatales pueden ser un medio hostil en lo que a las violaciones y peleas se refiere. Muchos hemos oí­do como a Bernie S. le zurraron por culpa del teléfono. En efecto, yo tuve que comedirme en un par de ocasiones al respecto. La mayorí­a de las discusiones en la prisión se producen a causa de tres sencillas razones: el teléfono, la tele y el dinero (o las drogas). Si no quieres meterte en lí­os en una prisión (ya sea estatal o federal), no uses el teléfono demasiado tiempo, no cambies de canal y no te metas en timbas o temas de drogas. Con respecto a las violaciones, escoge tus amigos con atención y mantente unido a ellos. Y siempre, siempre, sé respetuoso. Incluso si el tipo es un jodido idiota (y la mayor parte de los presos lo son), pide perdón.

Mi último consejo sobre etiqueta penitenciaria serí­a no contar nunca tus problemas con los otros presos al "jefe" (o sea, al personal de prisiones). A pesar del hecho de que casi todo el mundo en prisión se chivó de sus compañeros de banquillo en el juicio, no hay excusa para ser una rata de prisión. Las reglas son establecidas por los mismos presos, y si alguien se pasa de la raya seguro que hay otro preso que estará encantado de ponerlo de nuevo en su sitio. En algunas prisiones los presos tienen tanto miedo de que los acusen de ratas que evitan que se les vea hablando solos con un miembro del personal de la prisión. Deberí­a cerrar este párrafo diciendo que este punto de la etiqueta penitenciaria se ignora rutinariamente, ya que otros presos se chivarán de ti por cualquier razón. La cárcel es un curioso ecosistema.

F. Matando el Tiempo

Puedes hacer lo que quieras con tu tiempo en prisión. Algunos pasan el dí­a sentados drogándose, otros se sumergen en una rutina de trabajo y ejercicio, y yo estudié tecnologí­a y música. No obstante, las cárceles ya no son un lugar de rehabilitación, sino que sirven únicamente para castigar, y las condiciones sólo pueden empeorar. El resultado es que presos enfadados, ignorantes e improductivos son devueltos a la sociedad.

Mientras estuve encarcelado en el 95 y 96, el programa de bandas de prisiones todaví­a funcionaba. De hecho, yo tocaba el tambor en dos bandas de prisión distintas. Realmente me ayudó a pasar el tiempo y cuando salga continuaré con mi carrera musical. Pero ahora han cancelado el programa, y todo porque algún senador querí­a parecer duro contra el crimen, así­ que se aprobaron proyectos de ley en el Congreso al respecto. En la cárcel la televisión por cable ha desaparecido, ya no se permiten revistas porno, y las tablas de pesas se están retirando. Es decir, los presos tendrán más tiempo libre entre sus manos, así­ que habrá que contratar más guardas para vigilarlos. De todas formas no quiero empezar a hablar de este tema. Esencialmente, lo que estoy diciendo es que aproveches el tiempo de tu condena: estudia, hazte una rutina y antes de que te des cuenta volverás a casa, y además como una mejor persona.

G. Procedimiento Disciplinario

¿Dónde está la diversión si vas a la cárcel y no te metes en algún lí­o? Bueno, puedo decir con agrado que las únicas "faltas" (violaciones del reglamento) que he sufrido fueron por hacer que un amigo hiciese una llamada a tres para mí­ (uno no puede llamar a todo el mundo a cobro revertido), y por beber vino "casero". |-) La cárcel vigila de tiempo en tiempo tus llamadas telefónicas y a las setecientas u ochocientas llamadas a tres me pillaron. Mi castigo fueron diez horas de trabajo extra (limpieza). Otros castigos para las faltas incluyen la prohibición del uso del teléfono, prohibición de acceso al comedor, prohibición de recibir visitas y ser enviado al agujero. Las faltas también pueden incrementar tu nivel de seguridad y pueden hacer que te trasladen a una institución de nivel más alto. Si te encuentras con problemas al respecto quizás te interese hacerte con el libro "How to win prison disciplinary hearings" (Cómo ganar audiencias disciplinarias en prisión), de Alan Parmelee, 206-328-2875.

H. Recursos Administrativos

Si estás en desacuerdo con el equipo que se ocupa de tu caso (y lo estarás), o si tienes cualquier otra queja, hay un procedimiento de recurso administrativo. En primer lugar debes intentar resolverlo informalmente, y luego puedes presentar un impreso BP-9, que irá al alcaide. Después también puedes enviar un BP-10, que va a la región. Finalmente, un BP-11 va al Cuartel Nacional del BOP (la Oficina Central). Todo el procedimiento no es más que una broma pesada y tarda unos seis meses en completarse. Retrasa y vencerás es el lema del BOP. Después de completar el recurso para nada, presentarás tu acta en un tribunal civil, aunque en ciertos casos extremos puedes llevar el caso directamente ante los tribunales sin acabar el recurso administrativo. Otra vez, "El Manual de Autodefensa del Presidiario" cubre esto muy bien.

El mejor consejo que puedo dar sobre esta estupidez del recurso es que hagas una solicitud breve, clara, concisa y pidiendo una sola cosa en particular por impreso. Normalmente si la tení­as "al caer" la conseguirás definitivamente. Si no lo haces así­, o si el BOP puede encontrar una razón para denegar tu petición, lo hará.

Por esta razón a menudo llevaba mis problemas fuera de la prisión desde el principio. Si era un asunto suficientemente importante informaba a los medios de comunicación, al director del BOP, a mis tres abogados, a mi juez y a la ACLU. A menudo esto funcionaba, aunque siempre les fastidiaba bastante. Pero demonios, soy un hombre de principios y si me privas de uno de mis derechos armaré una buena bronca. ¡En el pasado podrí­a haber recurrido a tácticas de hacking tales como desestabilizar todo el sistema de comunicaciones del BOP bloqueándolo por completo! Pero… ahora estoy rehabilitado. Como comentario, la mayor parte de los funcionarios y presos del BOP no tienen ni idea del caos en el que un hacker puede convertir la vida de alguien. Por lo tanto, hasta que haya alguno que muestre al BOP quién tiene la sartén por el mango, serás tú el que tenga que aceptar que casi la totalidad de las personas que encontrarás en la cárcel tendrán tan sólo un respeto nominal por ti. Y tendrás que aguantarte, pues ya no estás en el ciberespacio.

I. Funcionarios de Prisiones

Hay dos clases de funcionarios: tontos y más tontos. He sentido respeto por varios pero nunca me he encontrado a ninguno que me impresionase por su talento especial en cualquier otra cosa que no fuese seguir órdenes. Por norma general encontrarás personal que simplemente está haciendo su trabajo, o también personal que está decidido a avanzar en su carrera, que se toma su trabajo y a ellos mismos demasiado en serio. No van a ninguna parte siendo agradables con los presos así­ que a menudo son bastante bruscos. Abundan los ex-militares y los que fracasaron al intentar ser policí­as. En resumidas cuentas, son un fastidio, pero es fácil hacerse a ellos. Cualquiera que haya estado dentro algún tiempo (encarcelado, quiero decir) sabe que es mejor no hacerse notar. Si no saben tu nombre estás en buenas condiciones.

Uno de los problemas que los hackers encontrarán con el personal de prisiones es miedo por parte de estos y/o resentimiento. Si eres un pretencioso blanco de buenas maneras como yo harí­as bien en actuar de un modo algo torpe. Esta gente no quiere respetarte y algunos de ellos odiarán todo lo que representas. Para empezar, a muchos no les gusta ningún preso, y la simple idea de que puedas llegar algún dí­a a obtener un magní­fico trabajo y tengas éxito les preocupa. Se trata de un ambiente bastante raro en el que todo el mundo parece odiar su trabajo. Supongo que tal vez sea que yo he llevado una vida de niño mimado.

Antes de seguir serí­a bueno comentar que a veces habrá miembros del personal, como el supervisor de tu caso, que tendrán un considerable control sobre tu situación. El mejor modo de tratar con esas personas es quitarse de en medio. Sé educado, no presentes quejas contra ellos y ruega porque se ocupen de ti cuando llegue la hora. Si esto parece no funcionar, entonces tienes que comportarte como un grano en el culo y molestarles con todas las solicitudes posibles que se te ocurran. Ayuda especialmente tener gente en el exterior que se anime a hacer llamadas. Una fuerte atención de los medios de comunicación hará habitualmente que la prisión haga al menos lo que se supone que tiene que hacer, aunque si has recibido muy mala prensa esto podrí­a ser una desventaja. Si cuidar de ti sigue siendo un problema, la prisión te trasladará a otro establecimiento donde probablemente te den un respiro. En conjunto decidir cómo tratar con el personal es a menudo una decisión difí­cil. Mi consejo es que a menos que realmente te estén jodiendo o que de verdad odies la prisión en la que estás, no agites mucho las aguas.

J. El Agujero

El aislamiento es una auténtica mierda, pero lo más probable es que te encuentres en él alguna vez, y normalmente por la más ridí­cula de las razones. E incluso hasta puede que alguna vez acabes en él por algo que hizo otro preso. El agujero es una habitación de cemento de 2 por 3,3 m. con una cama y un retrete metálico. Tus privilegios variarán, pero en principio no te darán nada más que una ducha cada dos dí­as. Naturalmente te alimentarán, pero nunca lo suficiente y a menudo hará frí­o. Sin nada que picar te encontrarás bastante hambriento entre comida y comida. No se puede hacer nada excepto leer, eso suponiendo que algún guardia haya sido lo suficientemente gentil para echarte alguna vieja novela.

Tí­picamente las acciones disciplinarias harán que acabes con tus huesos en el agujero durante una semana o dos. En algunos casos hasta podrí­as "atascarte" allí­ de uno mes a tres meses, dependiendo de la falta y del lugarteniente que te haya mandado a él. A veces, incluso hay gente que nunca deja el agujero…

K. Buena conducta

Te quitan 54 dí­as de tu condena al año por buen comportamiento. Si alguien te dice que van a aprobar un decreto para dar 108 dí­as miente, porque 54 dí­as al año es el 15% del mismo, y tienes que hacer algo significativo para justificar que te quiten todo eso. El BOP tiene la más ridí­cula y complicada de las maneras de calcular la cantidad de "tiempo por buena conducta" que has ganado. Tienen un libro de unos 8 centí­metros de grosor que explica cómo calcular la fecha exacta de excarcelación. Estudié el libro intensamente y llegué a la conclusión de que el único propósito para el que sirve es para quitarte de modo encubierto unos cuantos dí­as del tiempo ganado. Compruébalo por ti mismo.

L. Medio en Casa

Todos los presos "candidatos" pasarán el último 10% de su condena (pero sin exceder los seis meses) en un Centro Correccional Comunitario (CCC). En el CCC, que no es más que una casa grande en un mal barrio de la ciudad, se te pide que encuentres un trabajo en la comunidad y que pases tus tardes y noches en el CCC. Tienes que dar el 25% del total bruto de tu paga al CCC para cubrir todos tus gastos, a menos que seas uno de los raros presos federales condenados a pasar toda su condena en el CCC, en cuyo caso es el 10%. Por supuesto, analizarán tu aliento y tu orina rutinariamente para asegurarse de que no te lo estás pasando demasiado bien. Si eres un hacker bueno te darán un pase de fin de semana para que puedas pasar fuera toda la noche. La mayorí­a de los CCC te enviarán en arresto domiciliario después de unas cuantas semanas. Es decir, puedes mudarte a tu casa (si así­ lo aprueban), pero todaví­a tienes que volver por las tardes. Te controlan por teléfono. Y no, no se te permite la redirección de llamadas, listillos.

M. Libertad Vigilada

Cuando ya crees que después de salir de la cárcel o del CCC la diversión se ha acabado, se te exigirá que informes a un Oficial de Libertad Condicional, y con ello durante los próximos 3 a 5 años estarás bajo libertad vigilada. El gobierno abolió la libertad bajo palabra, impidiendo así­ que los convictos saliesen precozmente de prisión. A pesar de esto todaví­a quieren vigilarte con el rabillo del ojo durante cierto tiempo.

La libertad vigilada, en mi opinión, no es más que una extensión del castigo. No eres libre para viajar y trabajar como te parezca. Tienes que presentar todas tus actividades al oficial de libertad provisional (PO), y la libertad condicional es esencialmente un periodo de prueba. Tu PO puede multarte por cualquier violación técnica de un reglamento y enviarte de vuelta a la cárcel durante varios meses, o más de un año. Si tienes un MíNIMO historial de consumo de drogas se te exigirá que te sometas a exámenes de orina aleatorios (semanales), y si no estás limpio vuelves a la trena.

Como hacker puedes encontrarte con que tu acceso al trabajo con equipos informáticos o la simple posesión de estos puede estar restringida. Aunque esto puede parecer pragmático a la gente, en la práctica no tiene otro propósito que castigarle aún más y de paso limitar las habilidades del hacker adquiridas previamente para mantenerse a sí­ mismo. Con ordenadores en las bibliotecas, en copisterí­as, en escuelas y en prácticamente todas partes, se parece mucho a prohibir a alguien que usó un coche para cometer un robo que vuelva a conducir de nuevo. Si un hacker está predispuesto al hacking lo hará con o sin restricciones. En realidad hay muchos hackers que ni siquiera necesitan un ordenador para conseguir sus objetivos. Como probablemente sabes, un teléfono y algo de ingenierí­a social pueden llegar muy lejos.

Pero con algo de suerte te asignarán un PO razonable y no tendrás lí­os. Si no das a tu PO razones para vigilarte de cerca, puedes encontrar que las ataduras se van aflojando, y hasta podrí­as conseguir que el tribunal finalizase tu periodo de libertad vigilada antes de tiempo. Después de un año más o menos, con un buen argumento y todas tus deudas con el gobierno pagadas, serí­a plausible. Contrata para ello un abogado y presenta una moción.

Para muchos convictos la libertad vigilada es simplemente lo mismo que estar en la cárcel. Para estos es mejor que romper alguna regla, volver a la cárcel durante unos meses y rogar que el juez acabe con su libertad vigilada. Aunque este podrí­a prolongar su supervisión, por norma general no lo hará.

N. Resumen

Ha sido un largo y extraño viaje. Tengo una enorme cantidad de emociones contradictorias sobre la totalidad de mi dura experiencia. Puedo, sin embargo, decir que me HE BENEFICIADO de mi encarcelamiento. Aunque si somos sinceros, no fue gracias precisamente al modo en el que el gobierno se ocupó de mí­. No, a pesar de sus esfuerzos para patearme cuando estaba caí­do, utilizarme, darme la espalda después de haberles ayudado y, en general, violar mis derechos, fui aún capaz de resurgir y salir mejor formado que cuando habí­a entrado. Pero francamente, mi excarcelación fue justo a tiempo, porque estaba empezando a notar los efectos a largo plazo de una encarcelación y su estrés, y me daba cuenta de que las condiciones en prisión estaban empeorando. Es duro expresar el patetismo de la situación pero la mayorí­a de los que están encarcelados creen que si no se hacen cambios drásticos los Estados Unidos se verán envueltos en un buen jaleo, quizás incluso en una guerra civil. Sí­, el sistema de justicia criminal está así­ de jodido. La sed de venganza contra los delincuentes de la nación nos está llevando a un cí­culo vicioso de crimen y castigo, y de nuevo crimen. Simple y llanamente, el sistema no funciona. Sin embargo, mi propósito al escribir este artí­culo no es enviar ningún tipo de mensaje. No explico cómo evitar que a uno lo cojan y desde luego no os digo que dejéis el hacking. Escribí­ esto únicamente porque siento que se lo debo a cualquiera que pueda hacer uso de él. Por alguna extraña razón me siento curiosamente obligado a contaros lo que me pasó. Quizás esto sea algún tipo de terapia, quizás sea sólo mi ego, o quizás que simplemente quiero ayudar a algún pobre chaval de dieciocho años que realmente no sabe en lo que se está metiendo. Sea cual sea la razón que me impulsó a ello, simplemente me senté un buen dí­a y comencé a escribir.

Si hay un tema central en este artí­culo, serí­a lo chungo que puede llegar a volverse tu mundo. Una vez que caes en manos de la ley, te succionan en su vací­o y te tienen bajo su punto de mira, habrá poco que puedas hacer para protegerte. Los buitres y predadores intentarán sacar lo que puedan de ti. Es temporada de caza para los Abogados de los EEUU, tu propio abogado, los otros presos y los funcionarios de prisiones. Te convertirás en presa fácil. Defenderte de todas estas fuerzas requerirá todo tu ingenio, todos tus recursos y hasta puede que la fuerza de tus puños.

Para aumentar tu humillación, la prensa por regla general no se preocupará de presentar la verdad. Publicarán lo que mejor les parezca y a menudo omitirán muchos hechos relevantes. Si has leí­do alguno de los cinco libros en los que se habla de mi tendrás sin duda una opinión bastante cí­nica. Te puedo asegurar que si me encontrases hoy verí­as rápidamente que soy bastante agradable y no el villano en que muchos (especialmente Jon Littman) me han convertido. Puedes no estar de acuerdo en el modo en el que viví­ mi vida, pero no tendrí­as ningún problema para comprender por qué elegí­ vivirla de ese modo. Una vez comprendido que he cometido errores, el madurar ha sido un largo camino para mí­. Sin embargo, no me faltan buenos amigos a los que soy inmensamente leal. Pero si crees todo lo que lees tendrás la impresión de que Mitnick es un perdedor vengativo, Poulsen un cazador furtivo y yo una rata de dos caras. Todas estas afirmaciones serí­an incorrectas.

Ese es el valor de las primeras impresiones. Ahora sólo espero que haya sido capaz de iluminarte y ayudarte de algún modo a escoger la elección correcta. Ya se trate de protegerte de lo que podrí­a ser una traumática experiencia que altere tu vida o de animarte a enfocar tus habilidades informáticas hacia otros derroteros, es importante que conozcas el programa, el lenguaje y las reglas.

Nos vemos en el cine

Agente Steal
1997





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3 Respuestas

  1. regalbumm dice:

    saludos, habra alguna forma de poder disponer de los videos en otra calidad mas alta? digamos mpg o avi… espero qeu si, gracias…

  2. gandhi dice:

    esta muy bien las leyes

  3. simon trinidad dice:

    Ahora que está en primera página el asilo de Assange en un paí­s sudamericano,por el temor de éste a ser extraditado a USA por la publicación en Wikileaks de información sensible a la seguridad norteamericana, ¿de qué delito se le podrí­a sindicar a Assange ?

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